La walusa, un alimento antiguo muy beneficioso de la raíz hasta las hojas

La Walusa es una planta poco conocida en muchas regiones, lo que ha provocado un desaprovechamiento de sus cualidades, pues además de ser un ingrediente que se acomoda fácilmente a las recetas, contiene diferentes beneficios que hasta pueden superar a otros alimentos que consumimos regularmente. Su origen se remonta hace miles de años en la región sudamericana considerándose, incluso, como una de las plantas cultivadas más antiguas del mundo. 

Su cultivo es bastante específico, pues “requiere de climas tropicales o climas mesotérmicos con temperaturas entre los 20 y los 30°C” y aunque es tolerante a periodos cortos de sequía, es necesario que cuente con buena luminosidad y alta humedad que suelos tropicales de entre 0 y 1.500 msnm le ofrecen. Los territorios en donde podemos encontrarla ahora son variados, como Mesoamérica, Asia, islas del Pacífico y África. En realidad, casi todo el mundo.

Esta planta, que cuenta con la mayoría de sus partes comestibles, recibe una cantidad enorme de denominaciones que dependen de su lugar de procedencia, entre ellos: yautía, malanga, macal, quiscamote, tiquizque, otó, okumo, ocumo, mafafa, uncucha, malangay, taioba, mangareto, mangarito, mangarás, chou, cocoyam, queiquexque, tekixcamote, tannia, taniera, tayobe o taye. 

La planta, que puede llegar a medir hasta 1,5 m, tiene un tallo principal subterráneo, pero la parte comestible son los tallos secundarios que también son subterráneos, obteniendo tubérculos parecidos a la papa, pero de color blanquecino. Por otra parte, sus hojas (que sí pueden consumirse de manera regulada), “son grandes, pecioladas, aovado-sagitadas” y sus flores son blancas y aflechadas.

En la cocina

En algunas partes del Caribe se comen las hojas de ciertas especies hervidas en sopas y en platillos como el callaloo, originario de África Occidental y con una receta, que puede tener muchas variaciones incluyendo leche de coco, cangrejo, langosta, conchas, carne, calabaza y chiles. Y sus tallos ya consumidos como tubérculos pueden ser fritos o cocidos y servirse para complementar preparaciones como sopas o estofados y acompañar como puré, siendo similar a otros tubérculos como la papa. Además, según GustuBlog, a partir de este último elemento se puede producir harina que se aplica para elaborar dulces, panes, pasteles, galletas, así también como bebidas.

Sus beneficios

Entre el consumo y el uso en medicina tradicional encontramos que:

  • La harina sirve también para tratar el asma y catarros crónicos.
  • La cataplasma que se prepara con la raíz fresca y miel de abejas se usa para tratar la gota y en las úlceras corrosivas.
  • Aporta un rico suplemento de carbohidratos al organismo para brindar energía y que debe ser consumido equilibradamente.
  • Las partículas de almidón que contiene son más pequeñas que en otros tubérculos, lo que favorece a la digestión, siendo también recomendable para personas con alergias alimentarias.
  • Sorprendentemente, posee una cantidad mínima de proteínas a diferencia de otros tubérculos, y en comparación con la Yuca, tiene una alta cantidad de minerales como el hierro y fósforo, minerales beneficiosos para el organismo.
  • Sus hojas poseen más vitaminas C, A, hierro y calcio que otras plantas como la acelga y la espinaca y se cree que incluso combaten los efectos de las mordeduras de culebras.
  • Es rica en agua, azúcares, fibra, almidón, proteínas, carbohidratos, minerales como el cobre, calcio, fósforo, hierro, potasio, manganeso, sodio, zinc, y vitaminas A, B6, B12 y C.
  • Ayuda a prevenir enfermedades cardiacas, hipertensión y puede ser ideal para prevenir la anemia y evitar enfermedades neurodegenerativas, así como problemas de memoria y cuadros de ansiedad y depresión. 
  • Además, es desintoxicante, por lo tanto, buena para los riñones, pues ayuda a mantener el cuerpo libre de toxinas previniendo problemas renales.  

Así, este ingrediente puede entregarnos distintas propiedades que potencian nuestra salud al mismo tiempo que alimentarnos junto a su increíble sabor en distintas preparaciones. Si nunca habías probado este alimento, te invitamos a que puedas hacerlo cuanto antes, no te vas a arrepentir para nada. Más bien, terminarás con muchos beneficios.

¿Ya la habías probado?

Fuentes: Gustu Blog, El Gourmet, Central Madeirense

Compartilo en

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin
Share on pinterest
Share on whatsapp
Salir de la versión móvil