Cero desperdicio: cómo hacer tu propio compost en casa

El compost o como actividad el compostaje, se trata de una forma de reciclaje que nos permite reducir la cantidad de desechos de muchos tipos que generamos y volver a utilizarlos para nuestro beneficio y claro, del medio ambiente. Sin embargo, a veces se dice que simplemente es un tipo de fertilizante que sirve para recuperar la calidad de los suelos. Y es verdad, pero esta técnica va mucho más allá. 

Podemos definirlo como una manera en la que la naturaleza transforma (de manera más acelerada) todo tipo de residuos orgánicos para culminar en un producto con muy buenas propiedades como fertilizante y regenerador de suelos. En esta actividad intervienen millones de microorganismos, hongos y múltiples invertebrados que descomponen los residuos orgánicos convirtiéndolos en humus, convirtiéndose en algo así como un organismo vivo. 

Este humus que se obtiene tiene un color oscuro y aspecto de tierra vegetal, pero debemos mencionar también que huele increíblemente bien a tierra de bosque, lo que podemos entender también como un suelo saludable, fértil y equilibrado en la naturaleza.

Los beneficios del compost

  • Obtienes abono para tu jardín y/o tus plantas
  • Reduces a la mitad el total de tus residuos
  • Tus otros residuos van a estar limpios y listos para reciclar
  • Disminuye la contaminación
  • No emite malos olores

Antes de saltarnos hasta el procedimiento, debes tomar en cuenta tres cosas importantes: 

1. Necesitas un compostador, un recipiente adecuado, en el que añadirás la materia prima que, poco a poco, se convertirá en compost. Puedes comprar o construir uno también utilizando macetas viejas, pallets de obra, cajas de fruta de madera, etc.

2. Para que el compost casero crezca se necesita de diferentes tipos de materias primas: cáscaras de huevo, cáscaras de frutas y de verduras, pieles de papas, ramitas, paja fresca, hierba húmeda, retos de café, etc. Lo fundamental es combinar el azúcar, la celulosa y el nitrógeno de los diferentes desechos orgánicos que añadas con el fin de preparar este abono orgánico.

3. El mayor riesgo de preparar compost es que los desechos se pudran y no se pueda conseguir más que una masa informe y olorosa. Para evitar esto debes:

  • Intercalar en capas alternas los desechos húmedos y secos.
  • Ventilar periódicamente la masa de compost.
  • Existen muchas maneras de 

Existen muchas maneras de realizar compostaje, pero el procedimiento que te mostraremos hoy puede que se uno de los más sencillos. 

Ahora sí, vamos a preparar esta versión de compost casero en tres pasos: 

1. Prepara el compostador

Como has enterado, el compostador se trata simplemente de la caja o recipiente en la que iremos añadiendo las distintas capas de desechos que formarán el compost casero. Puedes utilizar y reciclar: una caja de madera, una base de tablones, una maceta o jardinera grande que ya no uses o lo que tengas a la mano que no esté en contacto directo con el suelo y que pueda contener una gran cantidad de tierra uniformemente. 

Para empezar, realiza unos cuantos agujeros o separaciones entre tablas en la base para asegurar el drenado y comienza a colocar una primera capa de tierra y una segunda de materiales secos como paja, restos de ramas, aserrín, etc. Esto evitará que el fondo de tu compostador se pudra y arruine toda la mezcla.

2. Añade los desechos orgánicos

Si bien el compost está hecho de residuos, tampoco debes pensar que es un cubo de basura, pues en realidad se convertirá en un recipiente que luego servirá para enriquecer la tierra de nuestro huerto urbano o de las plantas de nuestras macetas.

Entonces, ahora procede añadir a este contenedor los desechos por capas. Pueden ser cáscaras de verduras y frutas, ramitas y hojas secas o plantas que hayamos podado, restos de café, cáscaras de huevo, etc. Los expertos recomiendan que vayamos intercalando capas de diferentes productos húmedos o verdes y secos y tierra para conseguir un equilibrio óptimo, aquel que necesita un compost casero de calidad.

3. Riega el compost casero

Este abono orgánico casero necesita humedad conseguir ese fertilizante artesanal que enriquecerá nuestros cultivos ecológicos. Por ello, es necesario que la reguemos cada una o tres semanas sin encharcar el contenedor, pero procurando que la humedad penetre en las diferentes capas que hemos añadido y seguiremos añadiendo a nuestra caja de compost. También remueve cada tanto con una pala.

Tips

  • No te preocupes, puedes tener la compostera en tu departamento o en tu jardín.
  • Para mayor calidad, procura que tenga buena iluminación.
  • Puedes agregarle lombrices para acelerar el proceso de descomposición.
  • Asegúrate siempre que la compostera cuenta con un buen drenaje para que no se acumule agua y por ende, genere mal olor.

El proceso requiere paciencia, pero es más rápido de lo que crees. Una vez listo, podrás añadir esta tierra a tus plantas y huertos, verás cómo estos crecen y se fortalecen. Además, estarás recibiendo todos los beneficios que te contamos anteriormente. 

¿Ya te dieron ganas de hacer compost?

Fuentes: Greenpeace, Ministerio de Agricultura de España, Oxfam Intermón, Planeta Huerto

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