Chambergos: masitas al puro sabor potosino

Los chambergos son masitas populares y típicas de la ciudad de Potosí, sobre todo en celebraciones Corpus Christi junto a otras muy conocidas como las sopaipillas y las tawa-tawas. Este conjunto de masas, son manjares que sincretizan sabores de cultura árabe, española y mestiza potosina, resultando en riquísimos sabores originales de la villa imperial que prevalecen hasta nuestros días. 

Estas roscas infladas reciben su nombre por el parecido en forma a los sombreros chambergos, que son sombreros “blandos de copa relativamente baja, de ala ancha y flexible con una o las dos alas dobladas y sujetas a la copa con presillas o broches”. Suelen tener también galones y plumas.

Sin embargo, como dato curioso, la palabra chambergo, es un germanismo aceptado por la Academia de la Lengua Española que contrario a lo que conocemos, se refiere a prendas de vestir e incluso, a una moneda de plata que corrió en Cataluña. 

De las pocas versiones que se encuentran sobre el origen de los chambergos, es que se trata de una derivación potosina de “Xamberg” un enorme tambor antiguo de procedencia vasca-catalan, que en época de Corpus Christi se presentaba encabezando la procesión típica de la celebración tocado por un heraldo o soldado. Se dice que al ver este tambor en la Villa Imperial desde 1550, los mestizos potosinos crearon estos elementos reposteros inspirados en su forma.

Ingredientes

El postre tradicional se suele acompañar con una taza de café o algún mate y sus dos ingredientes básicos son la harina y los huevos. Con la masa que resulta de la mezcla de harina, huevo y un poco de singani, se forman pequeñas roscas que se cocinan con agua en un perol de cobre en el que se acomoda paja por debajo. Una vez cocidas, se secan al sol en tablas y a continuación se quebrajan estos rosquetes para que entren al horno y revienten, consiguiendo la forma tradicional. 

Al salir del horno, tienen una figura semejante a la de las ruedas de un tractor y como último paso, pasan por un baño de miel. 

Tradición 

Siguiendo la tradición, las familias potosinas, en la víspera de Corpus Christi suelen servirse una taza de café caliente acompañados de Chambergos, tawa tawas y sopaipillas por la noche, también recomponiéndose del frío. Ya llegado el día de Corpus Christi, después del almuerzo, degustan frutas de la temporada, naranja, maní, ajipa, chacón, yacón y otros. 

Ahora sí, te presentamos una versión para preparar en casa: 

Detalles

Porciones

20 unidades

Tiempo de preparación

1 hora y 5 minutos

Ingredientes

  • 25 huevos

  • 1 1/2 libras de chancaca o miel de caña

  • 1/2 copa de alcohol

  • Harina la necesaria

  • Manteca para amasar y evitar que se pegue en las manos

Direcciones

  • En un bol romper los 25 huevos, mezclarlos, agregar poco a poco la harina hasta formar una masa regular, ni muy gruesa ni muy licuada. 
    Retirar la masa del bol y llevar a una mesa, empezar a sobar junto con la media copita de alcohol, para sobar esta masa se debe untar la mano con un poquito de manteca a fin de que no se pegue. Posteriormente formar los rosquetes dándoles un mismo grosor y tamaño, e ir colocándolos sobre un mantel preferentemente blanco.  
  • Cocción de la masa
    Colocar en una paila grande agua hasta casi llenarla, colocar encima paja suave y extendida. Dejar hervir el agua en una hornilla a fuego vivo, cuando empieza a hervir el agua se coloca los rosquetes cuidando de que cuezan sin pegarse unos con otros. Disminuir la calda del fuego, cuando los rosquetes hayan subido a la superficie, batirlos con un palito curvado para la cocción sea pareja, la cocción debe ser de termino medio ni muy duros ni muy blandos. 
  • Sacar los rosquetes y hacerlos secar al sol hasta que puedan resquebrajarse, hornearlos a temperatura regular. 
    Preparar la miel de caña haciendo hervir hasta punto caramelo cuidando que no se azucare. Posteriormente bañar los rosquetes con esta miel y dejar escurrir el excedente. Dejar enfriar y servir.

Definitivamente, tienes que haber probado chambergos alguna vez y si no, aprovecha esta receta hasta que puedas degustarlas en su lugar de origen, verás que no te vas a arrepentir. ¡Disfruta de todo el sabor potosino!

Fuentes: Cocina Boliviana, Gastronomía Boliviana, Historia y Leyenda de la Villa Imperial de Potosí, ANF

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