La importancia del turismo gastronómico y las iniciativas en Bolivia

El turismo gastronómico se trata de elegir un destino tomando en cuenta las características culinarias de una región en específico para conocer y disfrutar de los manjares tradicionales de este, reconocer sus ingredientes, interiorizarse con las preparaciones y, sobre todo, empaparse de la cultura local a través de la comida. Es en realidad, una maravillosa forma de recorrer el mundo conociendo más de su cocina y sus costumbres.

Sin embargo, abarca mucho más que recorrer los lugares que ofrecen comida en una región, consiste en involucrarse de diferentes maneras con la cultura que se va a dar a conocer, tomando en cuenta, también, la producción y procesamiento de los ingredientes que la componen.

Uno de los más grandes beneficios de esta actividad es que se presenta como una gran manera para dinamizar la economía de las regiones rurales, pues genera inversiones y oportunidades de empleo para las comunidades cuando se trata de viajes. No obstante, en otros casos en lo que se trata de un recorrido en la ciudad, consigue incentivar la economía local desde la agricultura, los restaurantes y de aquellos proveedores y trabajadores del sector. 

Además, no podemos dejar de lado que el turismo es también ocio y entretenimiento, lo que a su vez es un acto cultural, un momento de participación en el lugar que relaciona al visitante con el contexto en cuestión. La comida es cultura, por lo que comer un plato típico o beber vino local es de igual manera una forma de entrar en contacto con la población local.

Existen muchas maneras de difundir el turismo gastronómico, pero una de las técnicas más populares son las “rutas gastronómicas”, en las que las personas (que sean amantes o no de la comida) pueden recorrer y conocer la comida del lugar de manera guiada y ordenada aprovechando hasta el último detalle. Estas permiten vivir aventuras inolvidables, tener experiencias distintas, pero sobre todo a comprender otras maneras de ver el mundo, por qué no, comiendo o bebiendo.

En Bolivia existen pocas iniciativas, pero que vale la pena destacar y apoyar, pues aún hace falta potenciarlas y conocerlas para tener un gran resultado que se refleje, primero, en el interior del país. 

Por ejemplo, está la “Ruta del Vino”, que permite conocer diferentes viñedos y bodegas encargados de la maravillosa producción de vinos y singanis en el departamento de Tarija y otra de ellas es “SaboreArte Chuquitos”, una propuesta que recorre la gastronomía de san José de Chiquitos en el oriente de nuestro país. 

Pero hoy también queremos presentarte a “Buen Provecho”, una agencia de turismo gastronómico boliviano que busca llevar a la cocina, culturas y tradiciones del país a un plano internacional, y conseguir que sus mismos habitantes se enamoren de sus raíces, el arte culinario ancestral y la cocina moderna y fusión, enfatizando en la revalorización de los insumos locales. Asimismo, generar experiencias uniendo gastronomía, turismo, cultura y tradición. 

La idea nació en 2019 luego de reconocer el potencial que tiene Bolivia para trabajar por esta área y de ver que en aquel entonces existían muy pocos actores que estaban involucrados y especializados en turismo gastronómico. En el mismo año se realizó una prueba piloto organizada desde Azafrán que tuvo una buena respuesta, pero las intenciones posteriores fueron frenadas por la pandemia y la coyuntura nacional. 

Luego de algunas pláticas y con el ánimo hasta el cielo, los socios y amigos decidieron, el 6 de agosto de 2021 relanzar el proyecto, bajo el nombre de “Buen Provecho” y como una submarca de Azafrán, con el evento “Sabores de Bolivia”, en el que se trabajó con cuatro referentes de los sabores bolivianos: los restaurantes Gustu, Phayawi, Manq’a y la pastelería “3600”. Estos crearon platillos que representaban, cada uno, a una región de un piso ecológico en específico por el aniversario de Bolivia. 

Además, estos platos fueron degustados en compañía de cuatro vinos bolivianos de excelente calidad: La Encantada, Jardín Oculto, Marquez de la Viña y Cepa de Oro. Los organizadores expresaron que les interesa mucho apoyar este tipo de marcas en especial, pues son productos espectaculares pero que no están tan posicionados en el mercado.  

El equipo de este proyecto está conformado por Lorena Calderón, Fernanda Reyes y Álvaro Ruiz. 

“Queremos trabajar de la mano con todos los actores de la cadena del turismo y la gastronomía (productores, restaurantes, empresarios, emprendedores, marcas, agencias de marketing, artesanos, transportes, gestores de cultura, cocineros, etc.) para generar experiencias que lleven a Bolivia a ser un punto de referencia en cuanto al turismo gastronómico a nivel mundial. Creemos que en el país tenemos todas las características necesarias para ser uno de los referentes y que no nos hace falta nada más que trabajar por ello”, aseguró Álvaro. 

Con sus primeros eventos ya se trabajó con ciertos actores más que todo locales, pero su idea es articular a todo el sector a nivel Bolivia. Entre estos se realizó un tour de pizzas, pues piensan que toda la comida y cocina internacional que se puede obtener en la ciudad es parte también del movimiento gastronómico. En el recorrido se visitaron tres pizzerías, que en opinión de los socios luego de curarlas, son de las mejores que encuentras en la ciudad.  

Para Fernanda, la visión que tiene a futuro del turismo gastronómico es reconocer que “la calidad y el nivel están subiendo y que no nos vamos a dejar de sorprender, pues habrán más lugares y emprendimientos gastronómicos más creativos e innovadores que van a abrir y más productos locales que van a poder competir a nivel internacional. Además, llegarán cada vez más personas para conocer nuestra cultura, consumir lo nuestro y conocer los lugares gastronómicos que tenemos. Es un área con un potencial infinito y que realmente va a crecer por montones de acá en adelante, más bien hay mucho por explorar y explotar”. 

Por su parte, Lorena opina que “no hay turismo sin gastronomía. Esto puede empezar como una simple necesidad biológica de alimentarse cada día, pero cuando estás en un nuevo destino, la comida también representa la historia, la cultura, los rituales y las tradiciones de un país. Degustar la gastronomía de un destino es tan importante como conocer sus más reconocidos monumentos o pasear por sus calles más pintorescas, más aún si este tipo de turismo está ligado a la revalorización de sabores, tradiciones y la visibilización de puestos de trabajo tan importantes como los agricultores, pescadores, recolectores, etc.”.

Siguiendo esta línea, “Buen Provecho” tiene en miras más tours gastronómicos temáticos dentro de la ciudad de La Paz, pero eventualmente integrar a las demás ciudades de Bolivia. También llevar a cabo experiencias gastronómicas y eventos pop up en base a productos locales y realizar recorridos nacionales de reconocimiento y producción de insumos locales. 

Esperamos que esta información haya sido de mucha utilidad para ti, ya que es importante conocer y apoyar todos estos movimientos en beneficio de la gastronomía de nuestro país y todos los sectores involucrados. Tenemos tanta diversidad y riqueza en nuestras tierras que hace falta mucho trabajo para mostrarlas al mundo como se debe. En realidad, todo esto comienza por el trabajo que se hace desde el interior, cada uno de nosotros o rubros relacionados que deben luchar juntos para llegar a mejores resultados y posicionar a nuestra Bolivia. 

Y tú, ¿te sumas a esta revolución?

Te dejamos el Instagram de Buen Provecho aquí para más información.

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