8 hábitos alimenticios que muchos de los bolivianos solemos repetir y no son tan buenos para la salud

Los hábitos, ya sean positivos o negativos, son prácticas que se van volviendo cotidianas con el paso del tiempo, podemos repetirlas por la convivencia con otras personas o por las costumbres por las que se guía un grupo más grande. Ambas funcionan a nivel neuronal de la misma manera y aunque no necesariamente solo pasan en Bolivia, existen patrones que podemos reconocer en nuestra gente por ciertas costumbres que pueden cambiarse, solo hace falta un poco de paciencia y constancia.

Para ello, lo primero que debemos hacer es identificarlos. Ser conscientes de lo que estamos acostumbrados a hacer es primordial para luego emplear una estrategia adecuada que permita sustituirlo o minimizarlo en lo posible. 

Hoy entonces, queremos mostrarte algunos hábitos que generalmente practicamos en la región y que seguramente se repiten en muchos otros países, pero sobre todo la forma de modificarlos:

Picar entre comidas con productos chatarra 

Fotos de Comida chatarra de stock, Comida chatarra imágenes libres de derechos | Depositphotos®

La comida rápida es rica, pero abusar de ella puede traer consecuencias para nuestro cuerpo. El problema está en que es baja en nutrientes, pues más bien favorece el aumento del colesterol LDL (o “malo”) y con él, el riesgo de presentar enfermedades. 

Por otro lado, comer un snack entre comidas no debería ser satanizado, la clave está en elegir alimentos que nutran realmente a nuestro organismo en porciones adecuadas y si se te antoja algo chatarra que no sea todos los días, sino en ocasiones especiales. En tu diario vivir opta por alguna fruta o bocadillo más nutritivo. 

Abusar de las gaseosas (en el almuerzo, sobre todo)

Qué le pasaría al organismo si solo consumiéramos bebidas gaseosas? - RT

A todos nos encantan las bebidas azucaradas, en el país encuentras publicidad que la promociona solo a la hora de las comidas, pero muchas veces nos olvidamos de lo que esto significa para nuestro organismo.

Cuando consumimos este tipo bebidas le inyectamos una gran dosis de azúcar innecesaria a nuestro cuerpo, que perjudica a todo lo que consumimos junto a ellas. Esto resulta perjudicial para nuestro metabolismo, pues se produce un incremento en los niveles de glucosa en la sangre, un desajuste de los valores naturales, aumento de peso y otros problemas. De nuevo, no es que nunca las consumas, pero reducir las veces en que lo haces cambiará tu vida. 

Comer en demasía carbohidratos y almidones

Los carbohidratos, ¿engordan?

Uno de los malos hábitos alimenticios más comunes es prescindir de algunos alimentos y esto pasa sobre todo en el altiplano, pues por nuestros ancestros estamos acostumbrados a alimentarnos mayormente con papa, chuño, arroz, fideo, tunta, masas, etc. Esto no es malo, pues también nos brindan muchos nutrientes, pero se vuelve negativo cuando en nuestro plato solo abundan estos ingredientes.  Una alimentación balanceada en realidad debe incluir cereales, frutas, verduras, proteínas y, por supuesto, grasas.

Tu plato puede contener este grupo, pero deben ser las porciones más pequeñas comparadas con las de los demás alimentos. 

Porciones no balanceadas 

Achicando el "plato": comemos más cuando nos servimos porciones más grandes - Buena Vibra

En Bolivia estamos acostumbrados a la abundancia y es que es difícil resistirse a nuestra comida tan rica y al cariño de quien nos la sirve, pero esto se vuelve perjudicial cuando es algo cotidiano. Para controlar el tamaño de las porciones puedes probar las siguientes sugerencias:

  • Servir la comida en platos más pequeños. 
  • Controlar que la mitad del plato contenga vegetales verdes y divide la otra mitad entre proteína magra y granos enteros. Esto servirá para que no se te vaya la mano, aunque sabemos que también es tan sencillo como procurar que no parezca que nuestro plato está a punto de desbordarse. 

No tomar suficiente agua 

Beneficios de tomar agua: cuida tu cuerpo y mejora tu salud

Los líquidos son vitales para el funcionamiento del cuerpo humano. Pese a que se recomienda beber ocho vasos al día, existen factores que influyen en la necesidad de tomar más agua como hacer ejercicio, el contexto en el que se vive, pero como sea siempre es necesaria. 

Muchas veces no estamos conscientes de ello y optamos por otras bebidas o formas de consumir líquidos y aunque no está del todo mal, también es necesario tomar agua, solo agua, pues nos ayuda a eliminar desechos a través de la orina, mantener la temperatura del cuerpo normal, lubricar las articulaciones y proteger los tejidos sensibles. 

Comer muy rápido por el trabajo 

Qué efectos negativos produce comer apurado? - Infobae

Nuestras actividades a veces ocupan demasiado nuestro tiempo y solemos dejar en último plano nuestra alimentación, no solo saltando las comidas, sino también reduciendo el tiempo de las mismas, lo que nos hace devorarlas en pocos minutos. Sin embargo, comer muy rápido puede provocar indigestión, ardor de estómago, sensación de hinchazón del estómago, gusto ácido en la boca, náuseas y otros. 

Asimismo, puede provocar que aumentemos de peso, ya que el cerebro y el estómago trabajan en sincronía. Si comes en menos de 20 minutos consumirás más comida de la que necesitas para saciar tu hambre, todo esto antes de que tu cerebro envíe la señal de que ha sido suficiente, lo que nos hace querer comer más. 

Por lo tanto, tomarnos nuestro tiempo para masticar no solo lo hará que disfrutemos más la comida, sino también le evitará malestares.

Comer muy tarde

Cuáles son los riesgos de comer tarde en la noche o saltarse comidas

Por las mismas razones del anterior punto, muchas veces terminamos comiendo a último momento, pero los expertos recomiendan que comamos ligero al menos dos horas antes de irnos a dormir para que podamos quemar las calorías que consumimos y durmamos mucho mejor. 

La digestión es un proceso que toma tiempo y como al dormir nuestro cuerpo entra en un estado de relajación, si se lo obliga a trabajar es ese momento puede provocarnos malestares estomacales después.

Comer mientras hacemos algo más  

Comer tarde puede estar asociado con la obesidad

Otra consecuencia de nuestra vida ocupada es comer al mismo tiempo que se hace algo como trabajar, estudiar o ver la televisión. Esto no es realmente positivo, pues te hace comer más cantidad de comida y que no se le preste atención a las señales de saciedad que el organismo emite, resultando en la ganancia de peso y desórdenes alimenticios.

Ahora sí, seguro te identificaste con más de una, ya que son costumbres que adoptamos y muchas veces pensamos que son lo correcto, pero como decíamos, el primer paso es reconocer estos hábitos y hacer lo posible por corregirlos adaptándonos a nuestros gustos y necesidades, pero sin dejar de disfrutar de la comida. Todo está en el equilibrio de las cosas. 

Y tú, ¿cuáles de estos hábitos quisieras cambiar?

Fuentes: Prensa Libre, VIX, Gourmet, Medline plus

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