Tipos de tortas y coberturas que debes conocer para prepararlos tú mismo

Tiempo de lectura: 5 minutos

La palabra pastel o torta en nuestro territorio, se refiere a una amplia gama de productos horneados con diferentes texturas y sabores. Estos son muy variados pues existen diversas clases de ingredientes, tamaños y formas que se implementan en ellos. 

Puede que parezca difícil, pero es cuestión de conocer algunos detalles que deberían ayudarte a preparar uno de la mejor manera. Primero, te dejamos algunos consejos que debes tomar en cuenta en tu mezcla. 

  • Esta debe ser homogénea y tersa, cuidando siempre la cantidad correcta de ingredientes que se indiquen en la receta y que estos sean de buena calidad. Asimismo, es fundamental que sigas los pasos de pesar, batir y hornear cuidadosamente. 
  • Fíjate que esta tenga suficiente aire, esto garantizará la obtención de una miga suave y una textura fina de pastel y no de pan. 

Ahora, pasemos a ver qué tipos existen para que elijas el que más se acomode a tu gusto:

Por su composición:

Esponjosos

Este tipo de torta se logra con la mezcla de huevos enteros, separados o solo las claras, con azúcar y mantequilla. La variedad de sabores es infinita, por ejemplo, chocolate o vainilla. No obstante, los anteriores ingredientes se complementan con otros secos como harina y otros polvos. 

Mantequilla

Estos pasteles se preparan con el método cemage o acremado, el cual consiste en batir la mantequilla a temperatura ambiente junto con el azúcar como paso inicial. También se complementan con polvos y debes saber que generalmente tienen un contenido alto en azúcar en relación a la cantidad de harina, resultando en una masa final espesa y a la que se debe dar forma.

Merengue

Estos son muy distintos a los convencionales, pues se caracterizan por tener una estructura espumosa a base del batido del huevo. Esta tiene mucho aire, por lo que se obtiene una masa extremadamente ligera y tierna, que suele duplicar su volumen en el horno. Asimismo, suele llevar azúcar y harinas específicas como la de almendras.  

Aceite 

En este caso se utiliza aceite en vez de mantequilla, lo que resulta en una masa húmeda y suave, ya que el aceite no se solidifica. Para conseguir una textura perfecta se debe mantener su estado líquido fuera del horno o el calor. Además, se incorporan huevos batidos para aligerar su textura, así como agentes leudantes químicos para levantarlo. 

Fermentados

Contrario a los anteriores, este hace uso de la levadura, por lo que simboliza una mezcla de panadería y pastelería, por lo que resulta en una masa parecida a la del pan, pero al mezclarse con ingredientes como azúcar, huevos y crema, obtenemos algo diferente y más rico.

Crema

Para prepararlos se necesita una preparación de crema espesa que pueda cocer en baño maría o en el horno a una temperatura media-baja. Si no sabes de lo que estamos hablando, el mejor ejemplo es el de queso o cheesecake

Extra: sin hornear

En este caso, la mezcla no necesita de una cocción en el horno, sino que suelen mantener su consistencia por sí solos o con ayuda del frío. Se preparan con ingredientes ya listos o precocinados como galletas y líquidos que pueden estar ya listos o prepararse al fuego.

Ya conoces las masas, ahora pasemos a la cobertura:

Tipos de cobertura

Buttercream

La crema de mantequilla o en su idioma original, buttercream, es un tipo de cobertura bastante sencilla de hacer. Se trata del batido de dos ingredientes principales: el azúcar y la mantequilla. A veces puede añadirse vainilla, colorantes o crema. Suele ser bastante firme y se utiliza con masas que no sean tan cargadas o empalagosas, ya que por sí mismo lo es.

Ganache

Esta preparación se elabora a partir de la mezcla entre la crema de leche y el chocolate fundido, aunque de igual manera se pueden añadir otros ingredientes. Además de cubrir, puede servir para rellenar todo tipo de preparaciones. Eso sí, se pueden utilizar distintos chocolates, todo dependerá del sabor de la masa que estés bañando.

Chantilly

Este se crea luego de batir crema de leche con azúcar molida. Para hacerlo es necesaria una batidora, pues debe quedar en un punto muy firme y alta. Aunque es algo más complicada que las demás, se recomienda para decorar pasteles con formas o formar parte de otros postres y masitas. 

Fondant

Muy famosa por su versatilidad y forma, se trata de una pasta de azúcar firme y dulce. Se utiliza más que todo en tortas que tendrán figuras modeladas, pues se parece a la plastilina. De él existen multitud de versiones y colores que deben manejarse con cuidado. Si se usa para cubrir una torta, lo mejor será que debajo de esta se encuentre otro relleno para que pegue en la masa.

Merengue

Como en el tipo de masa, en este se utilizan claras batidas a punto de nieve en combinación con el azúcar. Si se mete al horno puede cocer en horno como quedarse así, pero lo mejor es lo primero. El resultado es un baño brillante, estable y con cuerpo. 

Y en cuanto al relleno, muchas de estas coberturas también son funcionales, pero en ese caso existe mucha variedad que dependerá de tu gusto y creatividad a la hora de combinar sabores. Como verás no es tan difícil, una vez que escojas lo que quieras es fundamental saber de qué se trata y cómo se llega a ello. Todo es prueba y error, pero no te quedes con las ganas de intentarlo. 

Y tú, ¿preparas tus propias tortas?

Fuentes: Aprende, Cursos Online, Hola

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