Cero desperdicio: 8 alimentos frescos y la mejor forma de almacenarlos

Tiempo de lectura: 3 minutos

Generalmente tenemos rutinas en la cocina y terminamos repitiendo ciertas acciones mecánicamente, entre ellas cómo guardar los alimentos. Sin embargo, saber cómo conservarlos es esencial, sobre todo con los alimentos frescos, a manera de cuidar nuestra economía, salud y también al medioambiente.

El desperdicio de alimentos es un problema real, de hecho, se sabe que aproximadamente un tercio de los alimentos producidos en el mundo se pierde o se desperdicia y las hortalizas y tubérculos tienen las tasas más altas, llegando hasta un 50%. Por ello, hoy queremos dejarte consejos sencillos para aprender a conservarlos de manera correcta en casa:

Berenjenas

Estas se deben colocar en la parte más baja del refrigerador con suficiente espacio de modo que no se aplasten. Además, se debe evitar envolverlas en papel o plástico, pues estos impiden su respiración. No obstante, es mejor tenerlas lo más separadas posibles de otros alimentos, ya que reaccionan con el gas etileno que producen otras verduras y frutas, facilitando su descomposición.

Cebollas 

Para que estas se mantengan frescas se las debe guardar en un lugar oscuro, seco y fresco, puesto que si hay demasiada luz comenzarán a brotar. Eso sí, la humedad también es un factor a cuidar, ya que si supera el 70% pueden comenzar a enmohecerse. Si ya fueron cortadas lo mejor es envolverlas con plástico y guardarlas en el refrigerador.

Zanahorias

Antes de guardarlas lo mejor será cortar las hojas de los extremos para que no extraigan la humedad de la raíz. A continuación, consérvalas en una bolsa de tela o plástico que tenga agujeros, así el aire podrá circular dentro. Pueden quedarse en la parte baja del refri hasta por dos semanas.

Papas

Las papas deben quedarse en un lugar fresco que no esté expuesto a la luz o humedad. Duran mucho tiempo, pero este tipo de factores pueden influir en que se echen a perder. Te recomendamos bodegas, sótanos, despensas o gabinetes de cocina.

Tomates

En este caso la maduración juega un papel importante, pues si falta madurar se pueden exponer a temperatura ambiente y sin luz solar, mientras que si están muy maduros lo mejor será conservarlos en la parte baja del refrigerador por más o menos tres días.

Pimientos

Así como las zanahorias, estos se conservan mejor en bolsas con agujeros o mallas, de ninguna manera en una cerrada, aunque sea hermética. Estos necesitan del aire para mantenerse frescos.

Verduras de hoja verde 

Por el contrario, estas sí necesitan un poco de humedad, así que pueden guardarse en bolsas de plástico o envolverse en papel celofán en la parte más fría del refri y sin que le llegue el agua, ellas mismas se encargarán del ambiente por dentro.

Choclo

Puedes congelarlo, pero si quieres utilizarlo pronto, lo mejor será guardar la mazorca con sus hojas, pues ayudan a mantenerla húmeda y fresca, mientras que si no lo haces, corres el riesgo de que los granos se sequen. 

Como verás, conservarlos es muy fácil, solo es cuestión de modificar un poco nuestra rutina y darles sus respectivos cuidados. Disfruta por mucho más tiempo de tus alimentos y reduce el desperdicio en tu hogar. 

Y tú, ¿cómo conservas tus alimentos frescos?

Fuentes: Hogarmanía, Cuerpomente, Phenix

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