Balsamina: la enredadera con más de 45 especies

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La balsamina, caigua amarga, melón amargo o chote, entre otras denominaciones, es una fruta originaria de Asía y África que llegó a los demás continentes de múltiples maneras y estilos, pues cuenta con una alta gama de variedades de especies. Por ejemplo, a nuestro país, a las regiones correspondientes al oriente. 

Esta planta trepadora crece de forma anual y llega a medir hasta 5 metros de altura. Se compone de tallos bastante largos y ramificados que la transforman en una enredadera, la cual se extiende por aquellos lugares en los que necesita más luz o humedad para sobrevivir y expandirse de una manera eficiente. 

Por lo mismo, para crecer es necesario que se la cultive en un clima tropical o subtropical con temperaturas entre los 25 y 30 grados, asegurando su rango de germinación y crecimiento. Por el contrario, si se pretende cambiar el ambiente, se debe tomar en cuenta que aquellas temperaturas que se encuentran por debajo de 25 grados o superan los 30 terminarían entorpeciendo su floración. 

La balsamina llega a su desarrollo en un período de aproximadamente seis meses, lo cual depende de las veces en que haya estado sometida a los suficientes días soleados de manera que las abejas visiten las flores y las polinicen. Eso sí, requiere de bastante atención, pues las frutas pueden crecer demasiado y volverse amargas.

Por otra parte, si se pretende producir semillas, solo hace falta dejar algunas enredaderas en el campo, pues las mismas semillas continúan madurando dentro de la fruta incluso después de la cosecha. La cosecha de esta fruta se lleva a cabo después de ocho a diez luego de la caída de la flor, cuando las primeras miden entre 10-15 cm. 

Para reconocerla debes saber que esta tiene una forma oblonga o parecida a la pera que se compone de una peculiar cáscara verrugosa, mientras que por dentro, la pulpa es blanca, jugosa y está expandida como una capa alrededor de la cavidad central hueca, lugar en donde se encuentran las numerosas semillas planas; también de color blanco en un principio y rojo brillante en la madurez.

Usos y consumo  

Esta fruta suele consumirse cuando está verde o en la primera etapa de maduración cuando la pulpa tiene una textura crujiente y acuosa. No obstante, si se elige ingerirla madura, nos encontraremos con una pulpa de un tono distinto, un color anaranjado y con consistencia blanda.

Esta tiene un sabor bastante amargo que se trata de evitar remojándola en agua fría y posteriormente escurriéndola para eliminar esos sabores fuertes. Generalmente, se consume cocida si está verde, pero no es la única parte comestible. Los brotes jóvenes y las hojas también se pueden comer como verduras.

En la cocina puede ser versátil si se la sabe preparar, para ello tenemos grandes ejemplos que comienzan por su lugar de origen. En China, esta forma parte de los típicos salteados, sopas, tés e incluso en lugar del lúpulo como ingrediente amargo en algunas cervezas. 

Como verás, se trata de una fruta bastante interesante y poco conocida, pero que tiene bastantes atributos por seguir descubriendo. Esperamos que te haya gustado saber más sobre ella y que esto te anime a probarla si te la encuentras por las zonas tropicales de nuestro país. 

Y tú, ¿ya habías visto esta fruta?

Fuentes: Colombia Naturalist, Echo Community, Jardinería On

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