Somó: la cura para el caluroso oriente boliviano

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El somó es una bebida típica de las ciudades y poblaciones cálidas de Bolivia. En estas es posible encontrarla usualmente todos los días y en cualquier horario, sobre todo en ciertas poblaciones como Cotoca que se encuentra en el Departamento de Santa Cruz.

Se trata de un elemento similar al conocido “licuado”, con un color blanquecino gracias a su ingrediente principal que es el maíz y con una consistencia cremosa y espumosa que conquista a cualquiera y aún más en aquellos días de verano más calientes. 

Aunque no existe mucha información sobre su origen, se presume que este pudo resultar de las preparaciones y técnicas ancestrales antes de la llegada de los españoles-europeos, todo gracias a las comunidades nativas y/o indígenas que poblaban el territorio y utilizaban los recursos naturales alimenticios disponibles en aquel entonces, aunque también pudo crearse después de estos hechos con influencia de otras culturas. 

Foto: Natibaimotti

De hecho, se sabe que en el Oriente boliviano, el maíz es parte fundamental de la alimentación diaria, por lo que con el tiempo fue consumido y transformado de diferentes maneras. Por ejemplo, en su estado original, molido para preparar humintas o tamales al horno o incluso seco, creando con él una especie de harina que permite alargar su vida útil. 

Ingredientes y preparación 

El somó, en específico, es una bebida preparada en base a maíz boliviano frangollo (maíz que está pelado y semi molido), harina de maíz, canela y azúcar, ingredientes que en su conjunto resultan en un líquido dulce, refrescante y perfecto para saciar la sed. 

Como tiene muchos años de historia, este fue preparado incluso en cocinas a leña, una manera perfecta de dar el tiempo necesario a la preparación para que pueda espesar con la sola cocción que podía durar unas 4 horas sin incluir harina. Ahora, es elaborado en todo tipo de cocinas y generalmente con la harina de maíz, con la que se recomienda tener cuidado, pues si la cantidad es exagerada, puede espesar de más e incidir en su tiempo de fermentación. 

Esta bebida es de mucha paciencia por el tiempo de cocinado, aunque el secreto del éxito es batir constantemente la olla, lo que evitará que el maíz se queme. Eso sí, las expertas en su proceso afirman que la canela y clavo de olor son esenciales y funcionan como base para luego añadir el maíz y concluir con el azúcar. 

Foto: Eju.tv

Este también suele incluir granos de maíz que deben ser cocinados y remojados por bastante tiempo con el objetivo de ablandarlos muy bien para el consumo. Todo esto es servido en vasos con mucho hielo desde coches ambulantes con una singular forma redonda por comercializadores también llamados “somoceros”. 

Se dice que, a fin de año, la demanda de esta bebida incrementa, así que no te pierdas la mejor época para probarla si no lo hiciste aún, servirá perfectamente para calmar tu sed y dejar en tu paladar un poco del oriente boliviano. 

Y tú, ¿ya habías probado esta bebida?

Foto de portada: Los Tiempos

Fuentes: Los Tiempos, El Deber, Recetas de Bolivia, Recetas de Bolivia

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