4 consejos para reducir el desperdicio de alimentos

Botar las sobras sin comer o la lechuga viscosa puede parecer un gran problema. Pero un nuevo informe del World Resources Institute (WRI) enfocado en la sostenibilidad dice que el desperdicio de alimentos es responsable del 8% de las emisiones anuales de gases de efecto invernadero, y que el 25% del uso agrícola del agua y una masa de tierra del tamaño de China se destina a producir alimentos que finalmente no se comen.

Reducir el desperdicio de alimentos podría ayudar al medio ambiente de varias maneras. Obviamente, se ahorraría los recursos y la energía necesarios para producir alimentos innecesarios en cada paso de la cadena de suministro, desde la agricultura hasta el embalaje y el envío. Pero a medida que la comida se pudre en los vertederos, también produce metano, uno de los gases de efecto invernadero que contribuyen al cambio climático, por lo que reducir la cantidad de alimentos que no se comen y eventualmente se echan a perder podría reducir las emisiones generales.

El desperdicio de artículos perfectamente buenos también contribuye a la inseguridad alimentaria y nutricional, ya que los artículos frescos y saludables tienden a ser los que más se desperdician, dejando atrás productos no perecederos y procesados.

Acá te damos 4 consejos para evitar el desperdicio de alimentos desde tu casa:

1 Compra solo lo que necesitas

El consejo más obvio también es el más importante: piensa críticamente sobre lo que compras. Cuando vaya de compras, planifique su lista de compras, evite comprar por impulso o acumular tanto que no pueda usar la comida antes de que se vaya a poner mal.

Si terminas con más de lo que puede usar, te recomendamos congelar, enlatar, fermentar o conservar en vinagre los alimentos antes de que se estropeen, o incorporar elementos pocos usuales en sopas, salsas o batidos. También podrías regalar comida a amigos o bancos de alimentos que aceptan artículos frescos.

También vale la pena aprender a usar artículos que se descartan con frecuencia, como tallos de vegetales (que a menudo se pueden cocinar y comer) y huesos de pollo (que se pueden usar para hacer caldo). Si el producto ha pasado el punto de no retorno, es mejor compostarlo en lugar de tirarlo a la basura.

Los productos congelados, enlatados o preparados previamente a menudo son tan nutritivos como las frutas y verduras frescas (siempre y cuando no contengan aditivos como la sal y el azúcar) y duran más. Solo sé inteligente sobre la compensación entre el desperdicio de alimentos y el exceso de envases. Si sabes que no puedes terminar un montón de espinacas, intenta congelarla; pero si desechas fruta fresca, cómprala con tan poco de empaque como sea posible.

2 Organízate

Simplemente mantener una nevera o despensa ordenada puede ser muy útil. Ponga los alimentos más perecederos por delante. Es un recordatorio constante de usar esa comida antes de elegir una comida más conservada o procesada.

La forma en que almacenas artículos perecederos también es importante. Las frutas y verduras generalmente funcionan mejor en la gaveta para frutas y verduras con control de humedad, por ejemplo. Y existen soluciones fáciles para los alimentos que a menudo se echan a perder. Envuelve las verduras en una toalla de papel o una toalla de cocina ligera, porque esa toalla absorbe mucha humedad que sale de las verduras.

3 Aprende lo que realmente significan las etiquetas

Un estudio publicado a principios de este año descubrió que la mayoría de las personas a veces arrojan alimentos envasados ​​cuando se acerca a su fecha de vencimiento, a pesar de que estas etiquetas no están reguladas y no se refieren al deterioro de los alimentos. Esta precaución excesiva puede conducir a un exceso de desperdicio. Una mejor estrategia es buscar cambios en el color, el sabor, la textura o el olor, lo que puede indicar que un alimento se ha deteriorado.

4 Mantén moderado el tamaño de las porciones

Comer en exceso también es una forma de desperdicio de alimentos. De hecho, un estudio reciente publicado en Frontiers in Nutrition argumenta que, a nivel mundial, el exceso de peso corporal corresponde a 140 mil millones de libras de desperdicio de alimentos.

Tener en cuenta cuánto comes también es una forma de reducir el desperdicio de alimentos y mejorar tu salud. Para algunos consumidores, eso es más motivador que pensar en el medio ambiente.

¿Qué haces tú para reducir el desperdicio de comida en tu casa?


Fuente: TIME

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