El chuño, cuyo nombre proviene de la palabra quechua ch’uñu, es una papa procesada originaria del altiplano de América del sur que se produce en Perú, Bolivia y Ecuador; además en Argentina y Chile. Esa también es conocida como papa eterna, papa milenaria y papa deshidratada.
Es utilizado desde la antigüedad por los pobladores andinos gracias a su capacidad de conservarse por un tiempo prolongado gracias a que pasa por un proceso de “liofilización”, razón por la que se consideraba un excelente método de supervivencia y por la que ha trascendido a través de los años.
Esta no es su única característica, sino que a pesar de este proceso, conserva las cualidades originales de la papa, dejando a su paso distintos beneficios para la salud.
Cada 100 gramos de chuño contienen:
- Energía: 315,0 kcal.
- Carbohidratos: 76,5 gr.
- Grasa: 0,15 mg.
- Proteínas: 2,10 gr.
- Fibra: 2,10 gr.
- Potasio: 10,0 mg.
- Hierro: 3,30 mg.
- Calcio: 92,0 mg.
Combate la anemia
El chuño destaca por sus altas cantidades en calcio y hierro que se debe a la deshidratación a la que es sometida, por ello, es muy recomendado para combatir la anemia y prevenirla al contener una buena proporción de estos elementos.
Protege el estómago
Gracias a su contenido en almidón, que además es de fácil digestión, el chuño ayuda a proteger las paredes estomacales, lo que previene enfermedades como la gastritis y las úlceras. Asimismo, es un alimento altamente recomendado en dietas que requieren de alimentos muy nutritivos.
Es una gran fuente de energía
Este tubérculo es una buena fuente de energía para el cuerpo el cual nos permite combatir el cansancio y la pereza debido a su contenido en calorías y en carbohidratos. Esto puede asustar a algunos, pero gracias a su almidón fino realmente no engorda, claro, si se lo consume con moderación.
Es recomendado para personas con diabetes
Estudios realizados por la “Universidad Mayor de San Andrés” afirmaron que este alimento puede ayudar a reducir los niveles de glucosa en personas que padecen diabetes de tipo 2. Además, gracias a su contenido en almidón y aminoácidos esenciales, este contribuye a que el metabolismo conserve vitaminas y antioxidantes importantes, ayudando a mejorar la calidad de vida de las personas que sufren de diabetes.
Refuerza los huesos y los dientes
Nuevamente, al ser una gran fuente de hierro y calcio, nos puede ayudar a reforzar los huesos y por lo tanto, a combatir enfermedades del sistema óseo como la artritis, osteoporosis y a reforzar los dientes.
Previene el colesterol
Según el “Instituto de Investigación en Productos Naturales”, las personas que consumen chuño podrían incrementar los niveles de colesterol bueno, evitar la acumulación de colesterol malo y a desencadenar problemas cardiovasculares a futuro.
Previene enfermedades cardiovasculares
Gracias a su contenido en antioxidantes, este ayuda a prevenir las enfermedades cardiovasculares, cualidad que se descubrió “gracias a una investigación realizada por el químico de alimentos Mauricio Peñarrieta y un grupo de investigadores de la Facultad de ciencias de la Universidad Mayor de San Andrés”.
Mantiene los minerales originales de la papa
Como te adelantábamos, la deshidratación no logra afectar a los compuestos nutritivos de la papa, más bien mantiene todas sus propiedades nutritivas e incluso adquiere más propiedades por dicho proceso. Es más, algunos dicen que este alimento es una píldora nutritiva porque es pequeña y tiene muchos nutrientes.
Como verás, este ingrediente es uno de los más destacados en el área andina y todo gracias a sus cualidades tanto de durabilidad como sobre la alimentación. Si no acostumbras a consumirlo, te recomendamos que lo consideres, existen muchas maneras de hacerlo y añadirlo a tu dieta para aprovechar todos sus beneficios.
Y tú, ¿ya conocías estas propiedades?
Fuentes: Alimentos Andinos, Alimentos.com, Cura y Bienestar
