Aprende a detectar las etiquetas engañosas de los alimentos

A veces es difícil evitar los alimentos procesados, especialmente cuando muchas etiquetas prometen todo, desde una figura más delgada hasta una mejor salud. Sentirnos completamente seguros de lo que compramos debería ser algo normal, más aún cuando cuidar lo que consumimos es cada vez más importante.

Estas son algunas de las promesas que usualmente se ven en las etiquetas y la verdad detrás de ellas.

Alto contenido de fibra

Los productos que prometen ” alto contenido de fibra” tienen al menos 5 gramos de fibra por ración, pero los fabricantes a veces procesan fibra dietética de un producto y agregando luego fibra procesada, por lo que no es tan saludable como parece. Es más, incluso productos aparentemente nutritivos como el yogurt con fibra añadida pueden contener mucha azúcar.

Elije productos con salvado, avena u otros cereales integrales y verifica el contenido de azúcar. Ingredientes como inulina, polidextrosa o maltodextrina indican que se ha añadido fibra.

Bajo en grasa

Los productos etiquetados como “bajos en grasa” deben tener menos de 3 gramos de grasa por ración. Pero si usted está tratando de adelgazar, la grasa es sólo una parte de la ecuación. Si los ingredientes incluyen cereales refinados, azúcar añadida o rellenos altos en calorías, el producto puede ser menos nutritivo y no ayudarte a perder peso comparado a la versión de grasa total.

Sin azúcar añadido

Agréguese o no azúcar, un alimento puede incluir fuertes dosis de edulcorantes, lo que añade calorías y puede generar inflamación. Los fabricantes suelen reemplazar el azúcar por sustitutos que tienen los mismos efectos, como la miel, la melaza o el jarabe de maíz. Lee los gramos totales de azúcar en la etiqueta de datos nutricionales. Cualquier cosa que sobrepase los 15 gramos es mejor dejar en el estante.

Esta promesa sería real si no se han añadido monosacáridos, disacáridos ni alimentos utilizados por sus propiedades edulcorantes. Si los azúcares están naturalmente presentes en los alimentos, deberá indicarse que “contiene azúcares naturalmente presentes”.

Rico en antioxidantes

Aunque los científicos reconocen cada vez más que ciertos alimentos tienen poderosas propiedades anti-inflamatorias, no saben qué niveles de antioxidantes son benéficos. Además, el aislar un determinado antioxidante, como la vitamina C, anula los efectos sinérgicos de los alimentos de otros nutrientes.

Consume una variedad de alimentos integrales ricos en antioxidantes, incluyendo una plétora de frutas y verduras de colores profundos.

Corazón sano

La Asociación Americana del Corazón requiere que los alimentos con esta afirmación sean bajos en grasa total, no tengan más de 20 mg de colesterol y no más de 480 mg de sodio, pero, incluso estos pueden estar muy procesados, llenos de azúcar y carentes de vitaminas y minerales importantes. Evita productos que contengan demasiados ingredientes.

Productos light

Este es otro malentendido que a nadie le conviene aclarar. Para que un producto sea considerado ligero debe tener un 50 por ciento menos de grasas que otros similares o de iguales características. 

Otra cosa es que también se lo utiliza para referirse al sabor de algo, por ejemplo “mayonesa light” se puede entender como baja en calorías, sin embargo, quiere decir “de sabor suave”. Si estás a dieta habrá una importante diferencia. Observa la información nutricional y compárala con otra normal.

Producto libre de colesterol

Otro clásico que nos resulta muy saludable. Fíjate en el envase; para que un producto sea bajo en colesterol tiene que tener 20 miligramos o menos por ración, y para que sea libre de colesterol debería ser 2 miligramos. Y por supuesto, que todavía tiene algo, por lo que no es del todo “libre de colesterol”.

Ingredientes naturales

Otro truco de las etiquetas de alimentos es incluir la palabra natural o ingredientes naturales en el frente, lo que supuestamente le daría al producto la categoría de hecho sin conservantes, aditivos o productos químicos accesorios, pero nada más alejado de la realidad. Que tenga esa inscripción no es lo mismo que sea orgánico y puede contener herbicidas, pesticidas, vitaminas y otros productos sintéticos. 

Jugo de fruta

Una de las mayores delicias y muy simples de preparar son los jugos exprimidos naturales. Por eso muchas veces compramos en las tiendas bebidas que aseguran estar hechas con ellos, pero la realidad es que la mayoría tienen un porcentaje muy bajo de puro jugo natural mezclado con almíbares o jarabes. Lo correcto es que diga 100% de jugo natural si está hecho íntegramente con él.

Libres de Gluten

Por supuesto vital para las personas que sufren de la Enfermedad Celíaca u otros trastornos, el que estén libres de trigo, avena, centeno y cebada no implica que sean más saludables que los que tienen esos ingredientes. 

Colorantes naturales

Muchos de los colorantes usados provienen de la naturaleza, pero no de la forma en la que uno se imagina: muchos de ellos son químicos fuertes o derivados de partes de animales y pueden ocasionar severas reacciones alérgicas en personas susceptibles. 

Alimentos hechos con verduras

Muchas sopas instantáneas, vegetales secos y bebidas pueden tener sabor a verduras, pero eso no significa que las tengan en su composición. Muchos de ellos tienen aditivos para darles el aspecto y sabor a vegetales y un alto contenido en sodio y harinas.

Ahora que ya sabes todo esto, será más fácil comprar tus alimentos de una manera responsable y segura, recuerda que es importante mantener una dieta saludable y no dañina.

Y tú, ¿ya sabías alguno de estos datos?

Deja un comentario

Volver arriba
A %d blogueros les gusta esto: