Los hábitos alimenticios que nos matan más que el coronavirus

Los hábitos alimenticios juegan un papel muy importante en nuestra salud. En Bolivia ya llevamos más de 40 días en cuarentena, lo que como en casi todos los lugares del mundo nos ha hecho cambiar la rutina que era común para nosotros y dentro de esta se encuentra la manera en cómo nos alimentamos.

El tratar de estar lo más posible en casa e intentar no salir de compras ha hecho que muchas familias opten por comida no perecedera, enlatados y muchos otros productos que no necesariamente son lo más saludable del mundo. Por otra parte, los antojos nos han llevado a ingerir toda clase de azúcares procesados que no suelen quemarse tan rápido como antes debido a nuestro estado sedentario.

Por ello, es importante que conozcas todos aquellos alimentos que deberíamos consumir en menor cantidad o incluso vetarlos de nuestra dieta y los hábitos que están deteriorando nuestra salud.

Saltar el desayuno

Por ser la primera comida, el desayuno es una de las instancias más importantes, por lo que un buen desayuno debe poseer hidratos de carbono, proteínas, grasas y vitaminas. Si no respetamos esta primera comida, nos faltarán las vitaminas necesarias para afrontar la jornada (por más que vayas a estar todo el día en casa).

Picar entre comidas

Cuando no comemos lo suficiente en los horarios que debemos, lo que sucede es que el cuerpo comienza a sentir hambre antes de tiempo y, para saciarla, comemos lo primero que encontramos sin importar la hora. Sin embargo, si decides ingerir algo, lo mejor es que sea saludable o natural, como verduras o una fruta pequeña a una golosina.

Abusar de la sal

La Organización Mundial de la Salud recomienda un uso de 5 gramos al día como máximo, pero la cifra que consumimos realmente se encuentra muy por encima. Esto puede provocar retención de líquidos o hipertensión entre otras cosas, por lo que hay que tener cuidado y solo utilizar lo necesario.

Tomar muchos jugos o gaseosas, aunque sean lights

Lastimosamente, los refrescos son elaborados en base a muchos azúcares, por lo que no es bueno abusar de ellos. Incluso cuando se trata de refrescos light que contienen menos de una caloría, sus efectos no son buenos dado que suelen ser gaseosos. Intenta consumirlos en la menor cantidad posible.

Carnes procesadas

El jamón, las salchichas y el tocino no son del todo saludables, estos pueden contener hasta 400% más sodio y 50% más conservadores que las carnes rojas sin procesar. Incluso, algunos contienen nitritos y nitratos, es decir, aditivos químicos que han sido asociados a diversos tipos de cáncer. Sin embargo, si consumes en tu dieta este tipo de alimentos, asegúrate de que sean de pavo o que estén derivados de la carne animal.

No ingerir la cantidad de agua suficiente

Está comprobado que el cuerpo necesita al menos dos litros de agua al día, por eso, lo mejor no es esperar a tener sed, sino beber agua en cualquier momento del día. No cuesta nada siempre tener en tu mesa un vaso o botellón con agua para que no te olvides de tomarla.

Enlatados

Por desgracia, los alimentos enlatados contienen butilhidroxianisol y hidroxitolueno butilado en su mayoría, ingredientes utilizados cono conservadores. Estudios han revelado que estos ingredientes afectan las habilidades motoras y produce tumores en pulmones e hígado, por lo que intenta que no sea tu primera o única opción de compra por más que no se te echen a perder como los alimentos naturales.

Abusar de los alimentos “light”

Se supone que estos alimentos contienen un menor porcentaje de calorías que los alimentos comunes, pero esto no significa que su abuso no engorde. La clave está en consumirlos en la misma medida que lo haríamos si no fueran light. Incluso, muchos de ellos realmente no son lo que prometen, sólo nos los venden con nombres diferentes.

No variar los alimentos en tu menú

Una alimentación saludable debe estar integrada por toda clase de alimentos que abarquen desde verduras, frutas hasta carnes y lácteos, entre otros. No se puede abusar de ciertos alimentos ni prescindir de otros, por lo que siempre tener en tu plato una pequeña porción d todo es lo mejor que puedes hacer, o por lo menos intentarlo. 

Comer muy rápido

Muchas veces tendemos a hacer esto por la ansiedad que se ha estado presentando los últimos días, pero comer de prisa nos conducirá a ingerir más de lo que nuestro organismo realmente necesita. Por eso, lo mejor es masticar y comer despacio para garantizar una buena digestión.

Alimentarse en base de comida chatarra

Si bien es bueno darnos el gusto cada tanto, no debemos exagerar ahora que muchos restaurantes están volviendo a ofrecer su menú. Por otra parte, intenta cocinar tus platillos de manera saludable, sin incluir demasiado aceite, puedes optar por hornearlos o cocinarlos a la plancha.

Las consecuencias:

  • Producen problemas de memoria: Alimentarnos con comida procesada o ultra-procesada, con alto contenido en grasas saturadas, azúcar o harina refinada, puede llegar a suprimir la actividad de un péptido del cerebro, que contribuye en la formación de la memoria y el aprendizaje.
  • Causan desajustes hormonales: Los adolescentes padecen diversos cambios hormonales, haciéndolos susceptibles a los cambios de humor y de conducta. Las dietas saludables son fundamentales para poder mantener a raya estos desajustes y llevar una vida más tranquila. 
  • Provocan fatiga y debilidad: Los alimentos dañinos carecen de nutrientes esenciales como proteínas o vitaminas, las cuales necesita el organismo para su buen funcionamiento. Consumir comida basura puede satisfacer al estómago, pero no al cuerpo, por lo que a lo largo del día podemos sentirnos insatisfechos y sin la totalidad de nuestras fuerzas. Si esto sucede de manera reiterada con el paso del tiempo se puede desarrollar fatiga crónica.
  • Insomnio y problemas de carácter: Las consecuencias que se pueden llegar a experimentar son problemas de insomnio o de sueño poco profundo. Esto resulta de realizar abundantes cenas o de ingerir alimentos procesados que dificultan la digestión. Además, la falta de descanso acaba provocando cambios de humor o de carácter. 
  • Obesidad: Esta es la consecuencia más común de una alimentación poco saludable o de hábitos alimenticios que perjudican la salud. El exceso de grasa sobrecarga las articulaciones y los músculos, lo que produce dolores en todo el cuerpo. Sin embargo, la obesidad no solo tiene repercusiones físicas, sino también psicológicas.

Quizás te parezca un poco difícil eliminar todos estos hábitos, por eso te recomendamos el modelo 80/20. El principio detrás de la regla 80/20 es bastante simple: comer alimentos nutritivos el 80 por ciento del tiempo y dejarse consentir un poco el otro 20 por ciento restante. Así, creamos un equilibrio y nuestro organismo se mantiene saludable sin sufrir.

Es tiempo de alimentarnos mucho mejor, de cuidar nuestro cuerpo y evitar ser susceptibles a la enfermedad que actualmente aqueja a todo el mundo. Por ello, intenta mejorar tus hábitos alimenticios y verás que tu vida cambiará por completo. Además, si quieres ver los alimentos que aportan a tu sistema inmunológico dale click aquí.

Comer sano solo depende de tu voluntad, anímate!

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