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Mitos y verdades de la pasta que seguro no conocías

La pasta, este ingrediente que amamos y ha sido adaptado a las recetas de diferentes culturas de diversas maneras tiene muchos mitos y verdades por esta misma cuestión. Por eso, para que la conozcas y la ames aún más te los presentamos, ¡terminarás siendo un experto en pasta!

1. Origen: Gracias a la película de los viajes a Lejano Oriente de Marco Polo, muchos terminaron creyendo la versión en la que se cuenta, habría descubierto la pasta en China para luego introducirla a su país. Parece ser que es verdad que se descubrieron los vestigios más antiguos de algún tipo de fideo, en oriente, pero puede que no sea el origen de la pasta italiana, pues tiene más sentido la versión que indica que la llegada de la pasta a Italia fue en realidad a través de Sicilia, proveniente de los árabes.

2. El chorrito de aceite: Este tip que indica que se debe echar un chorrito de aceite al agua hirviendo de la pasta para que no se peque no es efectivo del todo, debido a que al ser más denso que el agua, este se queda en la superficie y no consigue mezclarse con el fideo. 

Sin embargo, para obtener este resultado se recomienda asegurarse de que esta tenga agua suficiente -la medida que aconsejan los expertos es de 1 litro y unos 12-15 gramos de sal gorda por cada 100 gramos de pasta-. Y también, utilizar una cazuela en que quede libre 1/3 de su capacidad.

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3. Echarle agua fría en cuanto sale de cocción: Este consejo es un error, ya que el agua fría arrastra el gluten, lo que tiene como consecuencia una pérdida de sabor y consistencia. Si la quieres enfriar, ahora sí resulta mejor añadir un poco de aceite para evitar que se pegue, dejándola enfriar en una superficie amplia.

Sin embargo, este tip si funciona si quieres servir la pasta bien al dente, pero solo tendrías que sumergirla unos instantes en agua muy fría para cortar la cocción, pues, aunque se escurra, su propio calor la sigue cociendo. Otra forma es incorporarla de inmediato a la salsa.

4. Escurrir la pasta: Lo que e vamos a decir puede parecer confuso y hasta complicado, pero realmente no lo es. Si decides escurrir la pasta inmediatamente termine de cocer, es recomendable que no la dejes reposar así más de lo indispensable. Un gran tip es no dejarla completamente seca ni botar todo el líquido de la cocción. 

Lo mejor que puedes hacer es apartar un poco, ya que resulta muy útil para combinar pasta y salsa. Puedes utilizar este líquido incluso para aligerar la salsa si quedó demasiado espesa o demasiado fuerte de sabor. 

Adicional: Si te sobra un poco de pasta, guárdala en el refrigerador con algo de líquido, evitará que se quede muy pegada al recalentarla en otro momento.

5. Tirar la pasta a la pared: La gente suele lanzar un espagueti contra la pared de la cocina para comprobar su punto perfecto de cocción, si se queda pegado, significa que lo ha alcanzado. Sin embargo, esta técnica es un gran engaño, ya que, en todo caso sólo sirve para espagueti y no para otros tipos de pasta. Además, compruébalo tú mismo, se pega igual si está al dente que cuando se ha pasado de cocción. 

6. La pasta fresca siempre es la mejor: Hay quienes defienden esta afirmación a morir y sí, es muy rica, pero también depende. Existen preparaciones que demandan la primera y otras recetas que funcionan muy bien y hasta mejor con la seca, solo son distintas.

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7. No cualquier tipo de pasta sirve para todas las recetas: Para preparar un pesto no da lo mismo usar tallarines que papardelle y la boloñesa no es perfecta para cualquier tipo de pasta. Te pasamos el dato: Las salsas ligeras van mejor con la pasta con agujeros, como macarrones, y existen otras para preparaciones con menos jugo. 

8. La sal hace que la pasta tarde más en cocer: En teoría es cierto, en la práctica no tanto. Es cierto que la sal hace que el agua hierva por encima de los 100 grados, pero en la proporción en que se usa en el caso de la pasta la diferencia es muy pequeña, casi imperceptible. Eso sí, te recomendamos añadirla cuando comienza la ebullición y esperar a que vuelva a hervir para poner a cocer la pasta, porque si la añades luego de que cosa o no llegará a absorberla y quedará sosa.

9. Tapar la olla de la pasta daña su resultado: Esto no es cierto, si tapas la olla, solamente conseguirás que la cocción sea más rápida, lo que variará el tiempo en el que se la debe tener al fuego, pero no afecta para nada su resultado.

10. Pasar de cocción la pasta la hace más digerible: En realidad, pasa todo lo contrario. Si se deja la pasta al dente, el gluten que contiene crea una especie de red exterior que no permite salir al almidón rápidamente, preservando sus características y propiedades.

Si se cuece la pasta en exceso, el almidón se disuelve en el agua -se nota porque queda turbia- y es más difícil de digerir porque se la come sin masticarla de una manera óptima.

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11. La pasta engorda demasiado: En realidad que la pasta engorde se debe a la salsa con la que se acompaña, ya que generalmente están llenas de calorías. 100 g de pasta aportan 360 kcal, de los cuales un 70% son hidratos de carbono complejos, entre un 10-13% de proteína y una cantidad insignificante de grasa, ¿viste? Engorda, pero si realmente se la consume en exceso.

12. La pasta sin gluten no engorda: No tiene nada de verdad, desde el punto de vista nutricional no existe ninguna diferencia entre la pasta con o sin gluten, solo que la segunda es apta para personas celíacas.

Como ves, te dejamos algunos secretitos y tips adicionales. ¿Listo para cocinar pasta como un experto?

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