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Por qué el maíz boliviano es tan importante y debe ser protegido

El maíz en Bolivia constituye la base de la seguridad alimentaria junto con la papa, el trigo y el arroz; además es el alimento primordial para aves y otros animales destinados también al consumo humano.

Se considera a Bolivia como centro de origen de maíces nativos y se afirma que en el país se han clasificado 7 complejos raciales (alto andino, amazónico, perla, morocho, harinoso de los valles templados, pisankalla y cordillera), aspecto que confirma una vez más la gran riqueza y biodiversidad genética de nuestro país. Sin embargo, nos encontramos en alerta por ciertas medidas que han viabilizado la introducción de maíz transgénico desde países vecinos.

Existen diversas evidencias basadas en estudios y notas de prensa que confirman la presencia de maíz transgénico en Bolivia. Las notas de prensa publicadas en El Deber afirman que en la campaña agrícola 2016/2017 se cultivaron alrededor de 62.550 hectáreas de maíz transgénico en el departamento de Santa Cruz (14/08/2017), así como la importación de 87 toneladas de maíz amarillo transgénico argentino en el 2015 y que en el 2016 esta cifra se disparó hasta 98.0000 toneladas. Asimismo la publicación del 29/09/2017 señala que “productores revelan uso de semilla de maíz transgénico de contrabando” y la Cámara de Pequeños Productores del Oriente (CAPPO) indicó que sembraron 4.000 hectáreas de transgénicos en el municipio de Cuatro Cañadas.

La presencia de maíz transgénico cultivado en el Chaco y específicamente en el departamento de Santa Cruz, sin duda pone en riesgo las más de 18 variedades nativas de maíz que se han cultivado por generaciones principalmente en las comunidades guaraní. Están en una inminente y silenciosa amenaza de ser contaminadas genéticamente y por ende resultaría en el mediano plazo en su pérdida total, situación que actualmente viven los agricultores en México.

Las variedades nativas de maíz amenazadas y que cultivan las familias guaraní se clasifican según su dureza, color y forma, por lo que se conocen las siguientes: variedades de maíz duro (avatiü o maíz negro, avatikuimbae o maíz amarillo, avatitivae o maíz perla), variedades semidura (avatirapua o maíz esférico) y variedades de maíz blando (maíz amarillo o avatiyu tätävae). Cada una de las variedades tiene un uso específico en la dieta alimentaria de las familias guaraní.

El ingreso de maíz transgénico al país vulnera también la seguridad y soberanía alimentaria de los pueblos y naciones indígena originario campesinos. En Bolivia existen procedimientos claros para regular el ingreso (para la producción consumo o comercialización) de transgénicos, que deben ser aprobados y autorizados por el Comité Nacional de Bioseguridad instancia responsable además de evaluar los riesgos y evitar efectos negativos para la salud humana, el medio ambiente, el bienestar económico y social de la población y la afectación a la diversidad biológica.

Se debe tomar medidas rápidas para eliminar los focos de producción y comercialización ilegal de semilla y grano de maíz transgénico, y deben promover la producción de semilla de maíz convencional rescatando las variedades nativas que están en peligro de desaparecer, considerando además que Bolivia está en el listado de los 16 países megadiversos en el mundo. Por otro lado, el peligro de pérdida de las variedades nativas de maíz interpela también a los pueblos indígenas campesinos y sus organizaciones a defender el material genético propio de los pueblos, los conocimientos tradicionales y la seguridad alimentaria.

Fuente: CIPCA

2 comentarios

  1. Emiliardevelasco
    mayo 10, 2020

    ASÍ ES COMO SE DEFIENDE NUESTROS ALIMENTOS ORGÁNICOS ANCESTRALES LOS TRANSGENICOS NO SIRVEN PARA EL MOTE DIARIO DEL PUEBLO

    Responder
  2. Mauricio Cronenbold
    mayo 11, 2020

    Es un gran error pensar de que el maíz transgénico cause daños a la salud de la población.
    Con solo la producción de bajísima escala del maíz nacional no alcanzaría para satisfacer las necesidades alimentarias de la población ya que la avicultura sería el punto más vulnerable y que es por demás el principal producto de la canasta familiar y por ende de la seguridad alimentaria.
    El maíz local o típico no es apto para ser producido a gran escala y si lo pueden cultivar los campesinos para mantener la especie nativas en forma tradicional y se constituye en una forma de alimentación de subsistencia ya que es imposible tratar de producir semilla nativa para sembrar un millón y medio de hectáreas.
    La ventaja de la semilla transgénica es su gran capacidad de producción y que están genéticamente alteradas para producir mayor cantidad de granos y de ser resistentes a diferentes tiposvde plagas haciéndola casi inmune a los insecticidas que eliminan la mayor cantidad de organismos que arrasan con la producción de maíz tipica.
    No se ha comprobado ninguna situación adversa a la salud de la población hasta la fecha y es por esto que se siguen utilizando en países desarrollados, por su alto rendimiento.
    Creo que tener opiniones adversas a esta tecnología si que es atentar a la seguridad alimentaria y se constituiría en un crimen para la población que sería afectada no solamente en su alimentación sino que en toda la cadena alimenticia de la población entera especialmente en un país pobre como el nuestro.
    Sin más.
    Mauricio

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