Utensilios 101: sacacorchos de 2 tiempos

El sacacorchos puede ser uno de los instrumentos de cocina que menos se usa en algunas casas, y a veces cuando se va a buscar no se encuentra o no está donde se supone que debería estar. Si eres buen amante del vino, al menos deberías tener un par de sacacorchos en casa, no sea que te falle o no encuentres uno de ellos y que te quedes sin poder abrir la botella de vino esa noche tan especial, ya sea cita o cena de amigos. 

En esta ocasión, te presentamos el más popular:

El sacacorchos de 2 tiempos

Es quizá uno de los sacacorchos más utilizados y más comunes. El que se utiliza y prefieren la mayoría de hosteleros. Es sencillo y práctico, tras enroscar el corcho, haciendo apoyo en el borde de la botella y en dos tiempos, conseguiremos abrir la botella. Importante, al enroscar, no traspasar el corcho por la parte inferior.

Especificaciones

¿Para quién? 

Este tipo de abridor de vino es el más frecuente entre profesionales por su fácil uso y precisión y entre aficionados con cierta experiencia.

Características

Como su nombre indica hacen falta dos pasos de apoyo para poder abrir la botella de una forma sencilla. Su tamaño es pequeño y además viene equipado con un pequeño cortacápsulas, lo cual le hace perfecto tanto para portar como para guardar en nuestros cajones.

Puntos fuertes: 

Es de uso sencillo y preciso.

Puntos débiles: 

Su uso para principiantes puede parecer complicado.

Un poco de historia de los sacacorchos

Cuando en los comienzos de la vitivinicultura no existían los recipientes pequeños para almacenar el vino, o cuando después de su creación los mismos se tapaban con tacos de madera envueltos en fibra o lacres (los cuales distaban mucho de ser efectivos), no era necesario contar con un instrumento que fuese capaz de abrir las botellas sin romperlas. Por supuesto, esto cambió cuando el corcho hizo su aparición en el mundo del vino.

Los primeros registros históricos de los que se puede disponer, dan cuenta que en el siglo XVII existía lo que podría ser el antepasado más remoto del sacacorchos, que consistía en un tirabuzón de metal, utilizado por los soldados para extraer las balas del cañón de los fusiles cuando se quedaban atascadas, perforando el casco de las mismas y jalando hacia afuera. Ciertamente, era una tarea bastante peligrosa y conllevaba riesgos mortales.

Ese mismo tirabuzón, fue el que primero se usó en Francia para extraer un corcho y el que dio origen a la invención de un utensilio ideado específicamente para esos fines, que fue el famoso sacacorchos en forma de T, compuesto por un tirabuzón y un mango de madera ubicado en forma transversal al anterior (que todavía existe, se comercializa, y es el más económico de todos los tipos que existen).

Aunque en realidad, hubo un paso intermedio. En el siglo XVIII, antes de que se instale el mango de madera, los tirabuzones tenían una especie de anilla en uno de sus extremos, donde se metía un dedo, cosa que era un tanto dolorosa al momento de tirar hacia atrás. En este mismo siglo, se populariza la botella de vidrio en formas bastantes similares a las de nuestros días, y también se expande el uso del corcho de alcornoque.

En el año 1795, un profesor inglés de nombre Samuel Henshall, hizo la primera patente oficial de un sacacorchos, manteniendo la forma de T y agregando una especie de arandela para que haga las veces de tope al haber ingresado el espiral hasta el final del corcho, haciendo rotar el mismo en el interior del cuello de la botella, lo que redundaba en una más fácil extracción. Por otra parte, existe una versión que afirma que un cuchillero de Irlanda llamado Thomas Read, ya había fabricado unos años antes, en 1770, un elemento muy similar al que 25 años después patentó Henshall. 

Algunos afirman que le robó la idea, otros que era un objeto parecido pero mejorado, y otros que el señor Read no tuvo la visión comercial que sí tuvo Henshall.

Luego, el alemán Karl Wienke ideó un sacacorchos de bolsillo que usaba el mismo pico de la botella como punto de apoyo. En 1930, Dominick Rosati patentó definitivamente el sacacorchos de alas, y en 1979 el estadounidense Herbert Alien ideó el sacacorchos de palanca de tres tiempos, conocido actualmente con el nombre de “rabbit”, y que se utiliza hasta como adorno, ya que generalmente viene dentro de un estuche muy prolijamente presentado.

En la actualidad, estos son los seis modelos de sacacorchos más expandidos y utilizados:

– “De dos tiempos”, utilizado por la mayoría de los sommeliers y mozos.

– “En forma de T”, que es el clásico y requiere cierta fuerza, generalmente “atrapando” la botella entre las piernas para jalar hacia arriba.

– “De alas”, muy difundido en los hogares, y que cuando se deja en la mesa es usado por los niños para jugar.

– “De láminas”, empleado para descorchar botellas muy añejas con el corcho dañado, ya que el mismo no se agujerea, sino que es “abrazado” por el sacacorchos. Hay que saber usarlo.

– “De palanca”, que viene en varios modelos, e inclusive hasta de pared.

– “De tres tiempos o rabbit”, que tiene un uso creciente, sencillo, y suele usarse como presente o regalo.

Ahora ya sabes cómo usar esta sencilla herramienta, así nunca hará falta el buen vino para ocasiones especiales o cuando se te apetezca. 

¿Ya te sientes experto?

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