La alimentación infantil (y por supuesto en general) debe ser un tema prioritario, pues de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), una dieta equilibrada y nutritiva ayuda a protegernos de la malnutrición y al mismo tiempo, de enfermedades como la diabetes, las cardiopatías, los accidentes cerebrovasculares y el cáncer.
Ahora, si hablamos específicamente de los niños y niñas, una alimentación con estas características es fundamental para su salud y el funcionamiento de su organismo, pues incide en su desarrollo y crecimiento, siendo la primera línea de defensa contra numerosas enfermedades que pueden dejar huellas en infantes de por vida.
Los modos de alimentación generalmente se reproducen de generación en generación y de boca a boca, por lo que pueden haberse cometido algunos errores o tomado las cosas de manera muy literal, resultando en hábitos de los que se ha descubierto su importancia o por el contrario, su flexibilidad. Hoy queremos hablar contigo sobre algunos que pueden servir para cuestionarnos sobre cómo llevamos la alimentación de los más pequeños del hogar:
Verdad: la sal y el azúcar no siempre son necesarios

La idea de que la sal y el azúcar son imprescindibles ha circulado por mucho tiempo, pues estos hacen que el alimento sea más agradable al paladar y que, por tanto, queramos comer más del mismo. Sin embargo, si cocinamos sin exagerar en ello, la capacidad innata de los niños de preferir alimentos dulces y demasiado salados se pierde con el tiempo, por lo que cuanto menos les demos, puede resultar mejor para su salud en un muy largo plazo.
Mito: hay que obligar a los niños a comer todo lo que hay en el plato

De acuerdo con muchos nutriólogos, si todo el tiempo los obligamos a comer solo estaríamos reforzando una conducta alimentaria negativa, mientras que lo mejor sería proporcionar alimentos saludables para elegir y en las porciones adecuadas para su edad y tamaño. Siempre que las opciones de comida sean nutritivas, los niños pueden escoger y comer la cantidad que ellos consideren necesario, lo que con el tiempo les ayudará a mantenerse en sintonía con sus señales de hambre naturales.
Mito: se deben ocultar o camuflar las verduras para que los niños las coman

Cuando hacemos esto es posible que estén teniendo una nutrición extra, pero los niños a la larga no serán conscientes de los beneficios que traen las verduras. Lo que podemos hacer más bien, es exhibirles la comida -toda ella- de forma atractiva también dando el ejemplo, mostrando lo ricas que están comiéndolas con gusto. Esto harpa que estén más dispuestos a comer nutritivamente aunque no sea de la noche a la mañana.
Verdad: los zumos no son una necesidad para los niños

Los zumos, sobre todo los comerciales, no son una necesidad para nadie, mientras que lo que realmente no debe faltar es el agua que nos quita la sed, nos hidrata y nos nutre. Si lo que buscas es disfrutar de vitaminas y nutrientes extra, la fruta (y otros alimentos) en su forma original es la mejor forma de conseguirlo. Por ejemplo, una manzana mediana contiene 95 calorías, 4’4 gramos de fibra y 19 gramos de azúcar -natural-, mientras que un zumo lleva 114 calorías aproximadamente, 0′ 5 gramos de fibra y además 24 gramos de azúcar -también añadidos-.
Mito: para un buen crecimiento es necesario un suplemento vitamínico

La gran mayoría de los niños no lo necesitan. Mientras ellos lleven una alimentación variada que incluya verduras, frutas, cereales, leguminosas, alimentos de origen animal, grasas y azúcares en una proporción adecuada, estarán consumiendo los nutrientes necesarios, pues el cuidado de la salud depende mucho más del conjunto de alimentos que consumimos en varios días y no solo en una comida.
Mito: la leche y sus productos derivados son 100% saludables

No lo podemos negar, el queso, la leche y el yogur sin grasa o bajos en grasa son tan nutritivos como los productos hechos con leche entera, solo que con menos grasa y calorías. Los lácteos, tienen calcio y proteína que sirve para aumentar la masa muscular y para ayudar al buen funcionamiento de los órganos, pero existen algunas desventajas: además del alto aporte calórico, en ciertos casos llegan a ser un agente irritante para el aparato digestivo. No es que estos alimentos sean malos, pero tampoco son perfectos.
La clave está en moderar las porciones y el consumo, además de complementar la alimentación con otros ingredientes de origen vegetal para recibir las propiedades que buscamos.
Verdad: los snacks no deben ser vistos solo como una recompensa

Muchas veces vemos a los snacks como premios durante el día cuando en realidad forman parte importante de nuestra alimentación. Eso sí, lo más recomendable es que entre ellos primen los alimentos nutritivos antes que los ultraprocesados y que sean accesibles. De esta manera conseguiremos en los niños un entorno de hábitos saludables que fomenten el placer en la adecuada nutrición.
Verdad: existe un problema con el “menú para niños” en los restaurantes

Como expresa la pediatra Elena Blanco: “Pensar que los niños necesitan un menú especial cuando salen de casa porque no les va a gustar la oferta de un menú para adultos es dar por hecho que no son capaces de comer de todo”. El menú infantil en muchos de los restaurantes lo que hace es ofrecer opciones no saludables relacionándolas con lo que es divertido y está rico, pensando en que los niños rechazan inmediatamente los vegetales.
En realidad, puede que el problema se encuentre en que ni siquiera se les ofrecen. Por ello, algunos lugares se están comenzando a ofertar menús nutritivos y creativos que no dejan de ser una experiencia para los infantes, lo que en realidad debería convertirse en un común denominador en los negocios.
En estos casos nada es absoluto, pero hay cosas que podemos modificar en la alimentación de los más pequeños y claro, también incluir la de los adultos de acuerdo a los contextos y necesidades. Como verás, la clave está en el equilibrio de las cosas, pensando siempre en qué será lo mejor para nuestra salud. Sigamos aprendiendo y disfrutando de cada paso del proceso de su crecimiento con la exquisitez y beneficios que nos trae la comida.
Y tú, ¿conoces más mitos y verdades sobre el tema?
Fuentes: El País, Etapa Infantil, Cuidate Plus, Pediatría Integral, Ternurarte, La Vanguardia



